Por Jorge C. Juárez Ayuso, fundador y director general de Sighore-ICS.

Durante el mes de agosto cayó en mis manos un interesante artículo, sin entrar en valoraciones ideológicas, del que recomiendo su lectura. El título del artículo era: “Hacia un mundo feliz con el capitalismo digital”. Escrito por Marga Ferré, co-presidenta de Transform Europe.

Después de su lectura, me hizo pensar cómo podía afectar ese “mundo feliz” a la sociedad en general y, en particular, a los sectores HORECA y turístico. Al releer el artículo, me alarmó como humanista y como responsable de una empresa tecnológica.

¿Por qué me alarmo? Dicho artículo nos traslada a un posible e imaginario futuro, como narra la novela de Aldous Huxley, “Un mundo feliz”. La autora expone el futuro de una sociedad “donde no tendrás nada, pero serás feliz”. Es dramática esta frase, pero parece que nos estamos acercando hacia esa realidad. Nos dice que se trabajara por un bajo salario, que se vivirá en pisos pequeños o en una habitación, pero tendrás un patinete para ir a casa, tendrás Netflix, tendrás muebles baratos de una marca sueca, pondrás fotos en Instagram de tu vida irreal y debatirás por Twitter. Y de mi cosecha añado, comerás barato y siempre lo mismo. Y al final hace la pregunta: ¿Por qué no ibas a ser feliz, aunque no tengas nada?

No sé si este es el futuro que nos espera, pero me resisto a creer en ese futuro para nuestra sociedad. ¿Y cómo podría afectar ese futuro imaginario a la hostelería y restauración? Pues haciendo una cábala, quedaría en manos de unas pocas cadenas internacionales de comida rápida. Perderíamos toda la variedad de nuestra restauración, perderíamos la socialización que vivimos en los locales de hostelería. Por eso para no llegar a ese futuro imaginario e incierto, creo que nuestra sociedad tiene que luchar para que esto no ocurra. ¿Cómo? Buena pregunta, por desgracia no tengo una respuesta precisa.

Pero creo que, en una sociedad libre y rica en principios, los empresarios tendríamos que luchar por un capitalismo inclusivo. ¿Qué quiero decir? Ese capitalismo lo genera en nuestro país las pymes y los autónomos, es inclusivo porque crea puestos de trabajo y da riqueza a la sociedad en general. En España, el sector HORECA aporta un porcentaje muy alto al PIB. Como ya he escrito en algún otro artículo, creemos o transformemos nuestras empresas en competitivas, lideres, diferentes, que aporten un valor añadido a nuestros clientes. Que nos visiten más turistas de calidad, que busquen esa diferenciación y no el precio.

Y por no ser agorero, creo que tenemos mucho futuro en nuestro sector HORECA, y en el turístico en general. Pero hay que trabajarlo, no dormirnos y, sobre todo, luchar por el futuro para que no lleguemos a ese “mundo feliz” que comentaba al principio del artículo. Ya no solo por nosotros, sino por el futuro de nuestros hijos y de sus hijos.

Para finalizar, pensemos y reflexionemos por el futuro que queremos para nuestro sector turístico, con una cita que hizo el jordano Taleb Rifal, el que fuera presidente de la Organización Mundial del Turismo: “El turismo es un sector horizontal e interconectado; nuestro éxito depende de la colaboración, es decir, darnos la mano unos a otros, compartir inteligencia y compartir experiencias”.

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